El pasado cuatro de marzo se reunieron los directivos del PRI en el Teatro de la República en la ciudad de Querétaro, para conmemorar el LXXX aniversario de su fundación. Correspondió a la habilidosa presidenta del partido y Vicepresidenta de la "Internacional Socialista", Doña Beatriz Paredes Rangel, el discurso oficial, ratificando el mensaje que desde hace unos meses viene sosteniendo, apoyado en una eficaz estrategia mediática en el sentido de que volverán a la presidencia en 2012, porque "sólo ellos saben gobernar".
El discurso quiere hacer creer y hacer sentir, que en México, el PRI es la única encarnación posible del Estado "emanado" de la sucesión de guerras civiles a la que se ha llamado en forma reiterativa "revolución mexicana". Por eso hicieron el acto en Querétaro, que fue la sede de los constituyentes, que según expresó Jesús Reyes Heroles Sr.: "La tarea de la fundación de nuestro Partido se facilita porque los hombres de la Revolución han tenido un Congreso Constituyente, el de 1917. Esa constitución es la síntesis que los revolucionarios persiguen en ese entonces. Con ese común denominador se forma nuestro Partido".
La deformada "historia oficial" de este país y la de los libros de texto escolar oficiales, parecen ignorar que después de la renuncia de Porfirio Díaz, se celebraron unas elecciones pacíficas y legítimas en las que obtuvo el triunfo indiscutido como presidente, Francisco I. Madero. Y que fueron las ambiciones de los antiguos gobernadores y legisladores del "porfiriato" -empezando por el general Victoriano Huerta, aconsejado por el embajador norteamericano Henry Lane Willson- quienes urdieron el magnicidio el 22 de febrero de 1913, y luego participaron durante quince años, en una sucesión de "guerras civiles" entre caudillos y caciques, inconformes y ambiciosos, que costaron al país un millón de muertos. Hasta que ocurrió el asesinato de Alvaro Obregón el 17 de julio de 1928 y entonces sí le entró "angustia" al embajador norteamericano Dwigth Morrow, quien aconsejó a Calles "institucionalizar" el proceso revolucionario y así pacificar el país. Es por ello que nació el PNR, como un "mecanismo reglamentador y conciliador" de las increíbles maniobras criminales que las diferentes facciones urdían, para tener el acceso a la presidencia en México y no por las razones que explica la presidenta actual del PRI en su discurso.
Estos fenómenos que parece ignorar o intencionadamente ocultar la presidenta del PRI, son la realidad y el origen de un sistema político que ya caducó, el "priato", que era autoritario en lo político, intervencionista en lo económico y sistemáticamente corrupto en lo jurídico. La gran tragedia de la inseguridad jurídica y personal que hoy está aflorando, es herencia de aquel viejo sistema. Todo lo que hoy lacera nuestra paz y tranquilidad es por el aflojamiento y desarticulación de todos los mecanismos de corrupción instalados durante los 72 años que duró aquella tragedia. Como libros de consulta para constatar esto basta mencionar dos: "La historia secreta del narco. Desde Navolato vengo", de José Alfredo Andrade Bojorges (abogado del "señor de los cielos" Amado Carrillo Fuentes), desaparecido para siempre después de publicar el libro en Editorial Océano, 1999; y "Todo lo que debería saber sobre el crimen organizado en México", del Instituto Mexicano de Estudios de la Criminalidad Organizada, A.C., Editorial Océano, 1998.
En lo político hoy hemos podido registrar dos intentos, por el momento frustrados, para "recuperar el poder", aún sin recuperar la presidencia. El primero con la llamada "ley Manlio", que pretendió una "reforma política" cuyo propósito central consistía en desdoblar la figura presidencial en dos: un "jefe de estado", como figura decorativa y un "jefe de gobierno", extraído por el poder legislativo de una terna presentada por el "jefe del estado", que estaría sujeto a una sesión mensual con los legisladores, para explicar qué había hecho y qué iba a hacer. Es decir, surgía entonces el "legislativo autoritario" en manos de los astutos políticos priistas, asociados con los perredistas. Trabajaron un año en la CENCA y se gastaron 95 millones de pesos en ese proyecto, por ahora en suspenso. Luego vino la novedad de la "ley Bours-Parás-Peña", que usando a la CONAGO, lanzó la idea de un "nuevo Federalismo", para lo cual pretende cambiar la realización del "Pacto Federal", que es competencia de los Senadores, a una nueva fórmula en la que serían los Gobernadores, lo que además pone en riesgo la unidad territorial de México y anuncia una posible balcanización del país.
Por ello y por otras muchas expresiones suena bastante falsa la afirmación del discurso de la presidenta del PRI, cuando dice: "Si un Partido tiene el crédito histórico de preservar la integridad de las instituciones del Estado, incluso a costa del desprestigio de alguno de sus cuadros relevantes, ese Partido es el PRI". Y finalmente para Ripley, resultan una colección de frases, de las que una muy significativa es: "Si hay un partido que ha evidenciado su aptitud de regeneración ante las nuevas circunstancias, ese ha sido nuestra organización política. Ese es el PRI. Me remito a los hechos". Por lo que ciertamente concluye con algo evidente: "Avanzamos en nuestra XX Asamblea refrendando los valores de democracia y justicia social, con una interpretación contemporánea, subrayando nuestra adscripción a la gran corriente socialdemócrata mundial". Lo que es decir, Rodríguez Zapatero entre otros, con su proyecto socialdemócrata de destrucción de la vida, la familia y la educación que los padres quieren para sus hijos.
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